Una casa-cueva con buena calificación energética.

En contra de lo que pudiera parecer, una casa-cueva es más eficiente energéticamente que una vivienda convencional.

Sociedad de tasación junto con la firma Mr. Wolf han certificado una casa-cueva ubicada en un pueblo de Guadalajara y construida antes de 1981 y la calificación energética obtenida es prácticamente la “a”, gracias a que la cubierta y parte de las paredes están enterradas, lo que ayuda a que apenas se pierda calor en invierno y frío en verano.

En España abundan las casas-cueva. Son conocidas las de Granada o Jaén pero también hay en Guadalajara. Y es aquí donde sociedad de tasación ha tomado como ejemplo una casa cueva para obtener la calificación energética de este tipo de construcción y desmontar la creencia de que para tener una nota alta es necesario tener una casa lujosa o con unos materiales de alto standing. El resultado de la certificación de la singular vivienda es una muy buena calificación energética.

La casa-cueva certificada cuenta con 100 m2 y se construyó antes de 1981. Tiene un único hueco, sin doble ventana y sin rotura de puente térmico, y en cuanto al aislamiento sólo tiene un muro de piedra. Debido a la inercia térmica, en este tipo de casas la temperatura en el interior se mantiene estable a lo largo de todo el año, alrededor de 15-21 grados centígrados. Tanto la cubierta como la mayoría del muro están enterrados, con lo que la pérdida de calor en invierno o de frío en verano es muy pequeña respecto a los sistemas constructivos empleados habitualmente.

Como cuenta con aislamiento térmico en suelos y paredes la demanda de calefacción se reduce notablemente y el uso de aire acondicionado en verano es innecesario. Así, la nota obtenida en cuanto a demanda de calefacción es la “D”. En cuanto a la demanda de refrigeración, emisiones de calefacción y emisiones de refrigeración la nota obtenida es la “A”

En definitiva, la arquitectura excavada aprovecha más los recursos naturales y la inercia térmica del terreno para obtener confort en el interior de la vivienda. No requiere de aislamientos y apenas cuenta con espacios por donde se pueda filtrar el calor o el frío. El ahorro energético en euros  que supone una vivienda con la máxima calificación es de entre un 40%-50% al mes

Recordamos que desde el pasado 1 de junio de 2013 es obligatorio contar con el certificado energético para vender o alquilar una vivienda construida con anterioridad a 2007. Este certificado emite una calificación en función del ahorro energético de la vivienda, a imagen y semejanza de los electrodomésticos. El objetivo es que para 2020 el consumo de energía en las viviendas sea prácticamente nulo.

Algunas promotoras y particulares han comenzado a construir casas con un bajo consumo energético, y en Doval creemos que es una gran iniciativa y la apoyamos en todo lo que está en nuestra mano.