¿Posesión o Goles?

Aún sin ser muy aficionado, es fácil dejarse arrastrar por el fútbol en semanas como estas.

Hemos tenido partidos que han dado la vuelta en el último segundo por una distracción, los nervios provocados por las emociones, equipos con objetivos perdidos que han vuelto a renacer y el coraje de los que no tienen nada que perder. También están los que han conseguido llegar a la meta holgadamente previo sufrimiento de un rodaje necesario.  ¿Cuantas veces tendrán que decirnos que hasta el rabo todo es toro? ¿Cuantas operaciones se nos han ido al garete en la notaria por distracciones del último minuto?

Y luego está la cabezonería y la constancia, el trabajo en equipo, con convicción y entrega, que hace que el supuesto pez chico se coma al grande y los “especialitos” se queden con las manos en los bolsillos y con cara de tontos. No somos nadie.

Pero mi favorito es el del entrenador que se empecina en tener la posesión del balón sin darse cuenta que el resultado está en las manos del que agarra el balón y lo mete entre los tres palos. Que suerte que en el fútbol hay formas de medir la posesión del balón pero al final lo que cuentan son los goles. En nuestro trabajo medimos demasiado poco; si midiéramos más quizás viéramos que los portales tienen mucha posesión del balón pero los goles se meten con los recomendados, con la cooperación con otros colegas… con la cooperación profesional y con nuestra base de datos.

En un post reciente en Facebook sobre una Open House se comentaban los muchos interesados, las ofertas muy bajas que se conseguían… y al final, un mes más tarde se vendía al cliente traído por un colega, a un precio bastante superior a esas ofertas iniciales. El resultado del partido fue 0-1 con victoria para la cooperación frente a la Open House.

Sirva todo esto para advertir la importancia de llevar buenas cuentas, sin perder de vista que lo importante no es recibir muchas llamadas ni muchas visitas, sino encontrar el comprador que compra. Ya sabemos: los goles son lo que cuenta, y lo que no son cuentas son cuentos.

¡Que gane el mejor!