El bum en rehabilitación, sostén del sector inmobiliario en Galicia

El mercado inmobiliario gallego se recupera, pero las grúas siguen casi sin hacer acto de presencia en el skyline de la comunidad.

Pese a encadenar tres ejercicios consecutivos al alza, la construcción de obra nueva sigue todavía lejos de alcanzar sus niveles precrisis y el sector fía su actividad a la evolución de la vivienda usada.

Es ahí donde emergen unas obras de rehabilitación y mejora de edificios que ganan fuerza en los últimos años.

Si en el año 2007, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria, se registraban 2,6 operaciones de este tipo por cada 100 nuevas construcciones, en la actualidad la proporción ya se dispara hasta el 33,1%.

Casi diez veces más en apenas una década.

Las tareas de rehabilitación se reactivan en suelo gallego tras alcanzar las 320 entre los meses de enero y septiembre de este año.

Representa ya la cifra más elevada desde el año 2012 -por aquel entonces se registraban 375-, mientras que las viviendas de nueva construcción supone todavía la mitad que hace un lustro.

La pesada losa de un parque de 24.565 viviendas todavía vacías de la comunidad lastra la construcción de obra nueva y, por otro lado, las necesidades de modernización de un parque de viviendas de 41 años de antigüedad media.

“Hay un buen número de empresas del sector que están supliendo la falta de vivienda nueva con este tipo de obras, que tienen algo más de complejidad” , explica Antonio Heredero, secretario de la Asociacion Gallega de Construcción (Agalco).

Las tareas de rehabilitación se erigen, en los últimos años, como uno de los motores de la actividad del sector inmobiliario, una dinámica que, según Heredero, “se debe tanto a la antigüedad del parque de vivienda de Galicia como a las ayudas a la rehabilitación”.

De hecho, 20.802 de los 34.734 millones de euros que movió el sector residencial en España a lo largo del 2016 (el último dato disponible) se canalizaron a través de obras de reforma o de rehabilitación. Un 60% del total.

Y es que, además de las reformas para modernizar viviendas encuentran otros dos acicates. Por un lado están las necesidades de avance en eficiencia energética.

Por otro, el recurso a la reforma antes o después de la cada vez más frecuente compra de vivienda de segunda mano, que gana su patricular pulso frente a la vivienda nueva.

Según los datos de la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción (Andimac), el 70% de las viviendas de segunda mano que se compran son reformadas antes o después.

Por encima de la media

El mercado inmobiliario gallego se recupera a un ritmo inferior a la media, tanto en volumen de operaciones como por precios, pero en materia de reformas, Galicia va por delante.

De hecho, en el resto de España, solo se contabilizaron 7.942 rehabilitaciones a lo largo de 2016. Una cifra que contrasta con las 57.209 nuevas edificaciones.

Esta proporción de 14 obras de reforma por cada 100 nuevas construcciones es menos de la mitad a la alcanzada en la comunidad.

 

Artículo original: Faro de Vigo

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